Financiamiento, soporte científico y garantía de derechos de los pueblos indígenas, ejes para detener la degradación de la Amazonía

Thursday November 04, 2021

Estudio de RAISG revela que la región presenta el 22% de deforestación, llegó al punto de no retorno

Glasgow — En el marco de las conversaciones sobre el clima en la COP 26 en Glasgow, expertos y representantes de los pueblos indígenas compartieron su visión respecto a cuáles deben ser los ejes para detener la continua degradación y deforestación, que han llevado a la Amazonía a un punto de no retorno que se expresa en un 22% de deforestación y degradación de la superficie total de la cuenca.

Este escenario es una alerta  roja sobre la emergencia para proteger la región y evitar su  sabanización de forma definitiva.  Por ello, un grupo de investigadores y líderes indígenas explicaron en un webinar cuáles son las oportunidades para recuperarla y proteger del 80% de ese territorio para el año 2025.

La nueva evidencia científica,presentada el lunes 31 de octubre por un equipo de expertos de la Red de Información Socioambiental Georreferenciada de la Amazonía (RAISG), muestra una radiografía del deterioro actual de un concepto de región que contempla el bioma, la cuenca, las cabeceras y otros ecosistemas presentes en nueve países.   Estos resultados recalcan la importancia del conocimiento milenario de pueblos indígenas en la protección de los bosques locales y cómo, de manera conjunta, la investigación de los expertos permite construir una hoja de ruta clara  para que gobiernos, expertos, sociedad civil y pueblos indígenas, que viven en esta inmensa región aúnen esfuerzos. .

El 72% de la Amazonía es de alta prioridad debido a su representatividad en biodiversidad y funcionalidad ecosistémica.  El 31% corresponde a zonas sin ninguna intervención que cubren 273 millones de hectáreas de bosques, humedales y otros ecosistemas.  De éstas, 203 millones de hectáreas son bosques primarios sin ningún tipo de asignación.   El 41% adicional son áreas con  una baja perturbación.  Finalmente, para llegar al 80% de protección al 2025, se requiere una restauración de por lo menos el 8% de los territorios con alta perturbación.  

“Los pueblos indígenas hemos construido una estrategia con diversos aliados de la sociedad civil para tener una nueva visión de protección de la Amazonía, con un enfoque de derechos, entre ellos el enfoque de preservación y transmisión de la sabiduría milenaria de los indígenas, que ha permitido la conservación de los bosques desde hace miles de años. Otro enfoque es el científico. La ciencia occidental ha cambiado la vida en este planeta, entonces queremos que esa ciencia se una con nuestra sabiduría para salvar el planeta, para salvar la Amazonía” señaló José Gregorio Mirabal, Coordinador General de la COICA.

Agregó que “el dinero para proteger los bosques llega a los gobiernos, no llega a las comunidades, que somos las que cuidamos los bosques todos los días. Necesitamos apoyo técnico y apoyo financiero para las comunidades que estamos cuidando la selva, no para la burocracia o la corrupción. Se han hecho muchos anuncios en estas conferencias, pero no se dice cómo llegará el dinero para las comunidades.”

Marlene Quintanilla, Directora de Investigación y Gestión del Conocimiento de la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN, explicó que existe un 31% de regiones que aún no están protegidas en la Amazonía y que requieren y un nivel de protección inmediata a fin de consolidar los territorios indígenas y crear o ampliar las Áreas Protegidas, así como otras figuras de protección de ecosistemas que respeten los mecanismos de gobernanza en territorio. Lo que se busca es aumentar la conectividad  de las regiones e incrementar el nivel de funcionalidad de las superficies biodiversas ya existentes.

Quintanilla alertó que uno de los riesgos actuales en materia de protección de la Amazonia, se centra en la falta de claridad respecto a los criterios para establecer cómo debe ser interpretado el concepto de deforestación ilegal en cada país, porque con cada hectárea en la que se cambia el uso de suelo, los impactos a nivel local y regional son enormes. “Debería haber estrategias más inmediatas para proteger más hectáreas de bosques, en cada país que integra esta región.  Existen 203 millones de hectáreas que requieren ser demarcadas y asignadas en una figura legal.”

Por su parte, Mauricio Mirelles, oficial de Políticas para Pueblos Indígenas e Inclusión Social de la FAO, respaldó la importancia de los datos presentados por el estudio de RAISG y se enfocó en explicar la importancia de las prácticas milenarias de los pueblos indígenas y cómo con su contribución ha sido posible la preservación de los bosques. Por poner un ejemplo, explicó que estas prácticas han hecho posible que entre 2003 y 2016 la vegetación de la Amazonía capturara 90% carbono, es decir, equivalente a sus emisiones. “Se produjeron emisiones netas de carbono”, dijo Mirelles. Agregó que “por eso es importante fortalecer las formas de colaboración y ponerlas en práctica para que esas extensiones protegidas sean cada vez mayores. Mantener bosques en las tierras manejadas por los pueblos indígenas evitaría la presencia de nuevas pandemias”.

Carlos Nobre, uno de los expertos que lideran el Panel Científico por la Amazonía y de los científicos más reconocidos por su investigación sobre el clima de la Amazonía, criticó declaración de los líderes de Glasgow sobre los bosques y el uso de la tierra, presentada el lunes 1 de noviembre, porque esta visión pone un mayor énfasis en poner mil millones de dólares en la agricultura sostenible, pero no está claro cuánto del apoyo económico sería para los pueblos indígenas,  que le preocupa que estos financiamientos para proteger la Amazonía se dirijan a los agricultores, para más producción carbono por soya y ganadería. “Para llegar a la cero deforestación es necesario parar la política de cambio de uso de la tierra y dejar de convertir en legal lo que ya era ilegal.”

Contactos:

COICA: Nadino Calapucha, comunicacioncoica@gmail.com, +593 988551091

Stand: Alicia Guzman: +593 98 641 5612 / alicia@stand.earth

Amazon Watch: Pendle Marshall-Hallmark +1.585.752.2976 / pendle@amazonwatch.org

Avaaz: Raul Estrada, raul.estrada@biodiversity.avaaz.org, +52 1 55 8019 6422.

Burness: Coimbra Sirica: +1 (301) 943-3287 / csirica@burness.com y Eugenia Blaubach at eblaubach@burness.com / +1.954.937.5846